La Guardia Civil ha detenido a seis personas de entre 25 y 32 años a los que acusa de integrar un grupo criminal que actuaba con gran violencia y usando armas de fuego en el robo de joyerías y otros establecimientos comerciales en Tenerife, unas actuaciones a cuyo esclarecimiento han contribuido los videos grabados por testigos y compartidos en las redes sociales.

A los detenidos en la denominada Operación Philarguria se les acusa de pertenencia a grupo criminal, robo con violencia, seis robos con fuerza, robo de vehículo a motor y delitos contra la seguridad vial y han pasado a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de La Laguna., ha informado la Guardia Civil

Los agentes han realizado ocho registros domiciliarios en Santa Cruz de Tenerife, Adeje, Granadilla de Abona y Tacoronte y han intervenidos 29 teléfonos móviles, 18 objetos electrónicos, piezas de joyería, 16 relojes, 3 vehículos, 8.640 euros en efectivo, herramientas y ropas utilizadas para los robos y pequeñas cantidades de drogas y sustancias anabolizantes.

La operación se inició en junio, tras el robo con violencia y con arma de fuego de una joyería en Tacoronte a plena luz del día, de la que se llevaron gran cantidad de joyas y dinero en efectivo y huyeron en un vehículo de alta gama.

Varios ciudadanos que se encontraban cerca de la joyería presenciaron el robo y grabaron la huida con sus teléfonos móviles, lo que aportó datos relevantes para la investigación, indica la Guardia Civil.

Se comprobó que el vehículo utilizado en el atraco había sido sustraído el 13 de mayo y había sido utilizado para otro robo con fuerza en una vivienda de San Isidro (Granadilla de Abona), lo cual permitió identificar a los presuntos autores y vincularlos con otros dos robos perpetrados en establecimientos comerciales de esa localidad.

Según ha averiguado la Guardia Civil, el grupo criminal recibía información de personas de la isla y de la península sobre posibles objetivos y les daban indicaciones sobre cómo y cuándo ejecutarlos.

Uno de los robos fue propuesto por un interno desde el interior de la prisión Tenerife II, quien facilitó la información para robar la recaudación de un local de ocio en el sur de la isla, actuación que pudo ser evitada.

Los detenidos, según las investigaciones, tenían conocimiento de la metodología policial y utilizaban medidas de seguridad y contravigilancia para evitar ser detectados, para lo cual contaban con informadores en sus zonas de residencia habitual.

Aunque no tenían carnet de conducir, los miembros de esta banda utilizaban vehículos y uno de ellos, el utilizado en el atraco a la joyería de Tacoronte, fue recuperado por la Policía Nacional, que encontró en su interior joyas procedentes de ese robo y de otro robo en una joyería de La Orotava.

La operación ha sido desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife, con el apoyo de agentes del Grupo de Reserva y Seguridad número 8 de Tenerife, la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de Tenerife, así como componentes de la Policía Canaria.