Imagen de la caída de Jorge Lorenzo en Tailandia.

El piloto español de Ducati, Jorge Lorenzo, que llegó renqueante a Tailandia por la lesión que se produjo en Aragón, pasó por el calvario que nadie desea tras una situación así y se volvió a caer. Lorenzo salió despedido de su moto, por los aires, en la curva tres del trazado tailandés, pero con idéntico resultado al de Motorland Alcañiz, pues tuvo que ser evacuado a la clínica del circuito en ambulancia.

Precisamente esa caída de Jorge Lorenzo en la curva tres, a la que se llega por encima de los 150 km/h. y que pareció deberse a un fallo de la moto, -pues bloqueó la rueda trasera y se activó nuevamente de golpe, provocando el conocido "highside"- forzó la detención de los entrenamientos (bandera roja) al perder aceite el motor de su Ducati Desmosedici, que quedó medio destrozada en pista, lo que obligó a las asistencias del circuito a emplearse a fondo para limpiar la zona cuanto antes.

Afortunadamente para el piloto, su equipo ha informado de que "no ha sufrido ninguna rotura" y habrá que ver su estado para ver si puede correr el domingo. "No apreciamos ningún tipo de fractura, pero sí una fuerte contusión", indicaron. "Desde dirección de carrera dicen que está apto para correr. Un gran golpe, un impacto muy grande, hay que ver si será capaz de correr mañana o no, lo valoraremos después. Pero no hay fracturas", apuntó a los medios Davide Tardozzi, su director de equipo.

"Creo que Lorenzo es un luchador y lo intentará. Espero que pueda correr, si no, veremos cómo está este sábado. Por suerte no se ha roto nada pero habéis visto la volada y el impacto contra el suelo, el tiempo dirá qué ocurre", aportó al respecto.

Dovizioso enseña los dientes

Mientras tanto, el italiano Andrea Dovizioso (Ducati Desmosedici GP18) acabó enseñando los dientes al final de la primera jornada de entrenamientos libres en el circuito "Chang International" de la ciudad de Buri Ram. Dovizioso, que fue tercero por la mañana, concluyó la jornada con el mejor registro de la categoría (1:31.090) conseguido casi al final de la sesión, por delante, apenas con 31 milésimas de ventaja, del español Maverick Viñales (Yamaha YZR M 1), 74 milésimas respecto del británico Cal Crutchlow (Honda RC 213 V) y 98 milésimas de segundo sobre el líder del mundial, el español Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V).

Esas exiguas diferencias, menos de una décima de segundo entre los cuatro primeros y menos de cuatro décimas de segundo entre los once primeros clasificados, desde el italiano Andrea Dovizioso hasta el australiano Jack Miller (Ducati Desmosedici GP17), dejaron clara la igualdad existente en este nuevo trazado tailandés entre los pilotos más rápidos de MotoGP.

Nada más comenzar la segunda sesión de pruebas libres, el líder del mundial Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V), quiso dejar claro que no iba a cejar en su empeño de intentar acabar los entrenamientos en lo más alto de la tabla y en su quinta vuelta ya marcó un registro de 1:31.188 que era el más rápido de la categoría, pero que luego no volvió a rebajar.