El piloto español Marc Márquez, en Tailandia.

El líder del Mundial de MotoGP, Marc Márquez, ha dado por zanjada la polémica con su compatriota Jorge Lorenzo por la caída de este durante el GP de Aragón. Además de llamarse por teléfono, algo que confirmaron a través de las redes sociales, el de Cervera ha asegurado en rueda de prensa previa al GP de Tailandia: "cada uno tiene su punto de vista, pero todo se tiene que quedar en la pista".

Márquez habló telefónicamente con Lorenzo y explicó que la idea surgió "de dentro", para añadir que no lo llamó "el mismo domingo porque después de la carrera y las entrevistas y demás, pero sí que el lunes llamé a Jorge más que todo porque es compañero, será compañero de equipo el año que viene e interesa por su estado físico, pero por nada más; cada uno tiene su punto de vista pero se tiene que quedar todo en la pista", recalcó.

   “Tampoco creo que fuese para montar ningún cristo“

"Soy el primero que piensa que en pista todos son rivales, no hay amigos, pero fuera de la pista siempre se tiene que tener esa relación cordial y más viniendo de esa acción, que tampoco creo que fuese para montar ningún cristo", afirmó Márquez para remarcar que "no hizo nada mal "lo volvería a hacer idéntico".

Ya al referirse al Gran Premio de Tailandia, el líder del equipo Repsol Honda recordó que "todo el mundo llega a esta cita con motos diferentes a las que estuvieron en estos test en febrero, pero sí que es cierto que aquí las motos nos fueron bastante bien desde el principio".

"Durante la temporada todas las motos han ido mejorando, se ha visto que las Ducati seguramente irán rápido desde el principio, tanto Jorge como Dovizioso y, a partir de ahí, veremos que es lo que sucede con el neumático trasero, que tiene una 'carcasa' diferente que ya probamos durante los test, y a partir de eso habrá que esperar a que el tiempo aguante y plantear el fin de semana con la intención de ganar y si el domingo no se puede, sumar puntos", aseveró Márquez.

Una vez más Marc Márquez dijo no estar pensando ya en las posibilidades matemáticas de ser campeón del mundo pues "aún quedan cinco carreras; parece que el título se tenga que conseguir ya, ya, ya y aún quedan cinco carreras, queda casi un cuarto de mundial".

"Tenemos que tener tranquilidad, y tenemos que ir poco a poco, para tener 'bola de partido' en Japón, aquí tengo que quedar por delante de Dovizioso, pero si Dovizioso queda por delante mío no pasa nada, ya habrá tiempo", incidió el piloto de Repsol Honda.

Al referirse a su rival más directo, el italiano Andrea Dovizioso, Marc Márquez recordó que "se le ve más competitivo que el año anterior y, es verdad que las Ducati van mejor, los pilotos van más rápidos y en algunos puntos las diferencias son más grandes, pero de momento estamos ahí peleando cada carrera hasta el final y quedando siempre cerca y en algunos puntos somos más fuertes, por lo que si aquí podemos quedar delante lo intentaré".