Resultado de imagen de El Cabildo completa la red de saneamiento en la urbanización Las Palmeras de La Orotava

El Cabildo, a través del Área de Cooperación Municipal, Vivienda y Aguas, iniciará los trabajos de la segunda fase del saneamiento de la urbanización Las Palmeras, en La Orotava, que estarán encaminados a completar la red de saneamiento separativa de la zona y conectarla con la ejecutada en la primera fase. Para ello cuentan con un presupuesto que supera los 845.000 euros.

El vicepresidente primero y consejero de Cooperación Municipal, Vivienda y Aguas, Aurelio Abreu, recuerda que los trabajos que se van a llevar a cabo en este municipio del norte de la Isla forman parte del Plan insular de cooperación a las obras y servicios de competencia municipal 2014-2017. En este sentido, señala que “con esta actuación, vamos a mejorar el sistema de evacuación de las aguas negras y la red de distribución de agua potable para los vecinos de esta zona”.

Los trabajos se centrarán en reducir el déficit que existe en la infraestructura urbana de alcantarillado, necesaria para que la prestación de los servicios obligatorios de competencia municipal sea correcta, llevando las redes municipales de saneamiento a unos niveles óptimos de eficacia y calidad. En concreto, se completará la red de saneamiento separativa de la urbanización que se conectará con la ejecutada en la primera fase en desarrollo del Plan de Cooperación 2007-2010. Asimismo, se incluirá la construcción de la red de distribución de agua potable, el soterramiento de los conductos de baja tensión, telefonía y alumbrado público y la repavimentación de la calzada y las aceras afectadas.

Las obras se realizarán en la calle Fray Luis Andrés Abreu y las vías transversales que conectan con la calle Regidor Anchieta y se prolongan hasta el sector de suelo urbanizable Risco Caído: calles Juan Hodgson Lecuona (segundo tramo de la antigua transversal tercera) y Reinhold Erwin Shoenwerk (antigua transversal primera).

Además, se intervendrá en los pozos de registro para la evacuación de aguas negras que se localizan al norte de la urbanización y a lo largo de la vía que discurre paralela a la autopista, con la finalidad de disminuir el coeficiente de rozamiento del hormigón y evitar con ello, el depósito de residuos.